Fernando Mires - POLÍTICA DE LA SUPERVIVENCIA
Si se nos está quemando la casa no pensamos en las causas del incendio ni en impartir culpas y responsabilidades. Pensamos en como apagarlo, en llamar a los bomberos y, solo si se puede, en salvar algunos objetos de valor. Es decir, distinguimos automáticamente entre lo principal y lo secundario. Para lo secundario, ya habrá tiempo suficiente. La política, actividad no meditativa sino cien por ciento instrumental, no tiene por qué ser diferente. Podríamos decir sin temor a generalizar que un buen político es aquel que sabe diferenciar lo principal de lo secundario. Un día lo principal es el tema de los aumentos salariales. Otro, el de los los problemas ambientales. Otro, el de las amenazas que provienen del exterior. Es por eso que hemos dicho en diferentes ocasiones que la política está ligada directamente a los temas que nos ofrece la contingencia del diario devenir y por eso su práctica es esencialmente existencial. Y bien, no hay nada más existencial que la lucha entre l...