Fernando Mires - LAS MIGRACIONES; LOS ODIOS Y LOS MIEDOS
Los mandamientos religiosos son órdenes: mandan. Y un mandado o mandamiento existe cuando induce a una o a varias personas a hacer lo que, si no existiera ese mandamiento, no harían por decisión. Por lo general se nos manda a hacer lo que no queremos hacer. En la tradición cristiana, por ejemplo, se nos invita a amar a tu prójimo como a ti mismo. No más ni menos: como a ti mismo; es decir, no demasiado. El prójimo es el ser próximo, no un lejano; y eso significa que hay que comenzar por amar a los cercanos, a los que nos rodean. Lo que es obvio. Nadie puede amar a un ser abstracto, lejano, anónimo. No puede hacerlo por la sencilla razón de que no está al alcance espacial o temporal de nuestro amor. El próximo, en términos no religiosos, es el cercano: el humano que se nos acerca o al que nos acercamos . No obstante, de acuerdo con la tradición cristiana, el próximo va más allá de la cercanía espacial o temporal. El próximo, siguiendo la literalidad de la letra religiosa, es todo ser hu...