Fernando Mires - BÉLGICA - ESPANA; FÚTBOL VIBRANTE
Put el partido pa güeno, me llamó un amigo chileno, convertido por dudosa ascendencia en repentino hincha del fútbol español (a los chilenos, como se sabe, no nos queda más que ser mirones). Como sea, es un hincha, y a los hinchas del fútbol hay que diferenciarlos de los de la política y, por lo mismo, hay que respetarlos. Al fin y al cabo los humanos inventamos el fútbol para depositar en un lugar adecuado nuestra naturaleza hinchista. Y a quien escribe, hincha del fútbol y de la política, pero de ningún equipo y de ningún partido, no queda sino también decir: fue un partido muy bueno. Bueno y vibrante. No tanto como el que presenciamos entre Argentina y Egipto, el que, más que vibrante, fue dramático; no apto para corazones débiles. Desde los octavos de final los partidos comienzan a ser de vida o muerte, de modo que no siempre gana el mejor sino el más cojonudo y eso no se puede conocer antes del final del partido. Solo los hinchas de un equipo creen, en un sentido más r...